Cómo está la juventud
Viernes, Enero 22, 2010 18:45Ayer fui a clases de salsa, después de diez años. Me lo pasé fenomenal. Me encanta bailar aunque a lo que hice ayer no lo llamaría “bailar” todavía. Lo más probable es que este domingo vaya a clase de bachata.
En este punto, algún lector estará repasando el título del blog o se preguntará si han cambiado a la “redactora” en el transcurso de estos doce días de silencio.
Siempre he dicho que me gusta todo tipo de música, lo que pasa es que poca gente me cree cuando lo digo y luego vienen las sorpresas. También insisto en que me encanta bailar de todo (no sólo de “salidas del ataúd” se vive). Es cierto que no toda la música tiene la misma categoría para mí, pero sí pienso que en todos los estilos es posible encontrar algo interesante (en unos es el 99% y en otros el 0,1%), aunque “sólo” sea para bailar.
Es curioso ver cómo te mira la gente cuando cree que se te han cruzado los cables y te has equivocado de garito. Como yo no hago vídeos estupendos como los que hace Calvanki para sus entradas, os dejo con este otro vídeo que representa más o menos lo que seguramente vio la gente ayer:
Al final de la noche y de camino a la parada del autobús, me encontré con un italiano al que, en teoría, habían robado. Lo escuché un rato, su historia me pareció consistente y le di una libra, acordándome de otros españoles que vienen aquí y, por avatares del destino, se acaban quedando sin nada, de manera que se quedan “encerrados” en Londres porque no pueden ni pagarse un avión de vuelta a España.
Me debió de ver majísima y dadivosísima porque luego me pidió el número de teléfono también.
Fui a mi parada habitual y me senté donde siempre (debe de poner “Reservado para Dhaunae” en alguna parte y no me he fijado). Un grupo de yogurines formado por un filipino y cinco broders que despreciaban al filipino se acercó a (intentar) ligar conmigo. Es bonito que, a punto de cumplir 30 años, unos retoños no te crean cuando dices que tienes más de 23.
Un inglés de los pocos ingleses de pura cepa que hay en Londres le estuvo dando clases de “aproximación a féminas de forma elegante” a la panda de brutos mencionada. Pero de donde no hay no se puede sacar. El filipino fue el último en irse, necesitaba mi número de teléfono para ganarse un poco del respeto de sus compadres.
Cuando todo Barrio Sésamo hubo desaparecido y aprovechando que el Cherwell pasa por Oxford, intentó sutilmente que lo invitara a mi casa. Su estrategia era buena, la verdad. Pero una cosa es ser cordial y otra, tonta.
El caso es que un poco atontada sí estaba, porque se me había olvidado que mis dos autobuses habían desviado su ruta desde la semana anterior y no pasaban por esa parada. Así que me tocó ir a otra más hacia el este. Allí había dos franceses que no paraban de hablar (en francés). Yo estaba ocupada con el móvil contestando un mensaje.
En un momento dado, se pusieron a hablar de mí. Se entendía todo perfectamente, así que sonreí porque me hizo gracia. Uno de ellos se dio cuenta, yo me di cuenta de que se había dado cuenta, y sonreí más. Yo seguía con el móvil porque soy una tardona escribiendo mensajes de texto.
Hablaron de hacer un experimento. Est-tu française?, dijo uno de ellos de repente mirándome de reojo. Non*. Lo había pronunciado en francés sólo para ver sus caras de estupefacción y vergüenza momentánea. Otro experimento, tan lícito como el suyo. Éste es mi máximo de crueldad.
Creyeron que era francesa y les tuve que decir en español que era española. “Pero nos has estado entendiendo todo el tiempo, ¿verdad? Que te he visto sonreír”. Hala, egocentrismo al poder. Puede que mis mensajes de texto fueran súper-divertidos o puede que simplemente estuviera muy feliz y ya está. O ambas cosas.
*Hasta ayer, no había caído en que “non” es nasal tanto en gallego como en francés. De hecho, la negación francesa suena a gallego enfurruñado, si se piensa un poco. Sí, el viaje en autobús hasta mi casa era muy largo.
Escuchando: el disco “Winds Devouring Men” de Elend.
Entradas relacionadas:
- Quedada foreril Hacía mucho tiempo que no iba a una quedada foreril. Ha estado muy bien, me gustan estas cosas. He conocido en persona a una de las últimas incorporaciones, he...
- Mi inicio del año 2009 No he tenido tiempo para escribir aquí antes aunque, al menos, he ido twitteando algunas de mis novedades: - Que he empezado el año con gripe, de la cual ahora estoy...
- One-hour-sleep frenzy Ayer amanecí melancólica y bastante apática tras una noche de insomnio en la que, por el hacer algo medianamente útil, estuve en Internet mirando (algunas de mis) webs (favoritas)...
- G-Block – Día 4 Pues sí, por fin tenemos nombre: G-Block. No es el que más me gusta de todos los que propuse, pero claro que me gusta, de lo contrario, no lo...
- Politic-eando La semana pasada, viniendo de la universidad, me encontré en “mi” calle con un tímido conato de protesta colectiva (llamarlo manifestación me parece excesivo) en contra del aborto. Ahora...










Viernes, 19:03, 22/01/10
tyler ha comentado:
El hombrecillo de la izquierda sufre de lo que se llama antiritmo, porque los pasos se los sabe, pero no acierta ni uno al ritmo de la música XDDD.
Por cierto, que fea costumbre tiene la gente que habla en otro idioma de hablar de los de alrededor como si no les entendiera nadie. Hombre, normalmente no suelen decir nada muy allá, pero no es la primera vez en mis tiempos mozos que se metían con mis pintas delante de mi cara y yo entendiendolo todo…
Viernes, 21:41, 22/01/10
Héctor ha comentado:
–> Es bonito que cuando vas a cumplir 30 años, unos retoños no te crean cuando dices que tienes más de 23.
Sí que debe ser bonito. A mí con 16 ya había quien me echaba más de los que tienes tú ahora.
Y el vídeo divertidísimo. Sobre el asunto de música. A mí si te puedes mover me vale para ir de fiesta. Claro, que eso no quita que luego me aburra si todas las noches voy a tener que tragarme lo mismo, pero ocasionalmente es algo entretenido.
Sábado, 01:37, 23/01/10
calvanki ha comentado:
joder, chica, me sonrojas.
.)
Por cierto, donde son esas clases, a ver si dándolas tengo regresos tan divertidos,jajajaj.
Sábado, 07:18, 23/01/10
magenta ha comentado:
¡Clases de salsa! otro de mis planes a futuro
Por cierto, ese video me encanta, me reí un montón la primera vez que lo vi
Sábado, 15:08, 23/01/10
Calítoe.:. ha comentado:
Yo pagaba por verte bailar. x) A mí también me gusta casi todo tipo de música a priori, por eso cuando me preguntan qué música me gusta digo “ninguna”, porque sé bien que lo hacen sólo para juzgarme según la música que oigo, y no me importa caerle mal a alguien que intenta juzgarme por la música que me gusta.
Pues yo en la vidiña he oído el “non” gallego pronunciado igual que el “non” francés. Quizás en Lugo, que no digo que no, o desde la nueva normativa aportuguesada, pero en el “non” gallego yo oigo (y pronuncio) una n velar al final y en el “non” francés una o cerrada nasal… Y claro que se entiende el francés, lo que pasa es que ellos no nos entienden a nosotros, con lo empeñados que están en que somos África…
Cómo ligas, chica. Enhorabuena. Yo me paso de rosca: como por lo visto aparento ser menor de edad los tíos (supongo que las tías también) se cortan un poco, afortunadamente. x)
Sábado, 19:30, 23/01/10
Dhaunae ha comentado:
@tyler Sin embargo, el chico “Beyoncé” tiene bastante estilo bailando.
Sobre el idioma, me hace gracia que la gente no se dé cuenta de que la probabillidad de encontrarse en Londres con alguien que entienda un idioma distinto del inglés es altísima (especialmente, español, francés, italiano…).
@Héctor Te conocí con… ¿17? Y la verdad es que parecías más mayor, ¡pero no tanto!
@calvanki Las clases son en el Salsa!, en Charing Cross Road. ¿Te apuntas?
@magenta Yo lo descubrí precisamente ayer y creo que lo he visto unas diez veces desde entonces. Me encanta, es muy divertido.
Bueno, ahora estás con el tango, que se encuentra entre mis planes de futuro también.
@Calítoe Nunca he empleado el recurso de “no me gusta la música”. A ver si me acuerdo de utilizarlo la próxima vez. Aunque no sé si resultaré creíble.
El “non” gallego es nasal velar, siendo el punto de articulación, velar. Pero date cuenta de que yo ponía el ejemplo extremo de un gallego enfurruñado.
Imagínate a un niño pequeño, que está mosqueado porque su madre le ha quitado el camión con el que estaba jugando y se lo ha llevado a la cocina para comer su comida más odiada, pongamos que son… acelgas. La madre le insta “come!” y el niño le contesta “non” mirando para abajo, torciendo el morro y cruzando los brazos.
Ese “non” quedaría un poco afrancesado, porque la actitud del enfurruñamiento hace que se desplace el punto de articulación en el aparato fonador.
Pero, bueno, no necesariamente tiene por qué pasar eso. Sólo sugerí que podría suceder. Ya advertí de* que tuve mucho tiempo libre en el retorno a casa.
*Que nadie me diga que es un dequeísmo, por favor.
Sábado, 19:44, 23/01/10
Calítoe.:. ha comentado:
Vale, si es por las acelgas vale. x)
Domingo, 01:07, 24/01/10
Héctor ha comentado:
Yo siempre he parecido mayor (y no necesariamente por las barbas, ahora muy tupidas, por cierto), no quiero pensar que edaad aparentaré cuando ya sea un “señor de cierta edad”. ¡Abuelo! que me gritarán por la calle.
Domingo, 22:33, 24/01/10
New Yorker ha comentado:
Ven a París y dame unas clases para entender a esta gentuza.
Miércoles, 15:33, 27/01/10
calvanki ha comentado:
jajaja, me encantaria mover el esqueleto pero me lo tienen clavado detras de un tirador de cerveza toda la tarde.