Dos meses menos cuatro dÃÂas
Miércoles, Noviembre 11, 2009 12:23Han pasado dos semanas desde que en mi último comentario se me ocurrió hacer una previsión errónea de que esa misma semana podrÃÂa publicar una entrada nueva. Pero aquàestoy ahora, ya sin mendigar Internet, que tengo conexión propia desde hace cuatro dÃÂas. Los que me leéis en diagonal, tenéis mucho que diagonalizar hoy, casi mejor ni lo intentéis.
Hoy, 11 de noviembre, hace dos meses exactos que llamé a Sky por primera vez para contratar Internet. Elegàesta gran compañÃÂa porque los antiguos inquilinos, que habÃÂan estado viviendo aquàhasta hacÃÂa menos de un mes, también tenÃÂan Sky (incluso estaba la Sky box pululando por la casa todavÃÂa), por lo que erróneamente (una vez más) supuse que el asunto serÃÂa un trámite rápido.
Pero no. Ha sido un auténtico via crucis.
La primera teleoperadora con la que hablé me dijo que tenÃÂan que venir dos técnicos:
- Primero, el de la televisión. VendrÃÂa el 18 de septiembre. Ese dÃÂa yo estarÃÂa en España, pero confiaba en que alguien pudiera estar en mi casa para abrirle la puerta al buen hombre. No hubo suerte y tuve que posponer la fecha al 25 de septiembre y rezar para que no me obligaran a posponer también la fecha del otro técnico, por aquello de los “protocolos de empresa” y de que todo tiene que seguir un orden. A todo esto, el número al que habÃÂa que llamar para hacer el cambio sólo parecÃÂa existir para redes de UK.
- Y, luego, el del alquiler de la lÃÂnea. Una vez la tuviera en funcionamiento, debÃÂa dejar pasar 24 horas y llamar a un número que cuidosamente apunté… Para nada. Decidàcoger la lÃÂnea con Sky, porque era más barato que con BT y porque tampoco sabÃÂa con quién la tenÃÂan los inquilinos anteriores. La mujerica me dio cita para el 2 de octubre. Al llamar dÃÂas más tarde para posponer la fecha de la primera cita, nadie mencionó esta otra, asàque parecÃÂa que todo iba como la seda.
Cuando llegué de vuelta a Londres, el 26, tenÃÂa una caja de Sky nueva instalada pero, claro, todavÃÂa no me habÃÂa comprado una televisión (no habÃÂa ninguna en el piso) para probarla. Asàque el lunes 28 me compré un teléfono inalámbrico y el miércoles 30 me decidàpor una televisión de 42″ que estaba muy bien de precio en mi Argos más cercano (y que no aparecÃÂa en el catálogo; de no haberla visto expuesta, me habrÃÂa comprado un televisor de menos pulgadas). Todo funciona bien. Tengo tele digital, ¡yupi!
A partir de aquÃÂ, empezaron los problemas. Se me ocurrió llamar a Sky ese mismo dÃÂa para comprobar que el segundo técnico realmente vendrÃÂa ese viernes y tener más paz mental. Menos mal que llamé. Me dijeron que no tenÃÂan ni idea de por qué en primer lugar me habÃÂan dado esas dos fechas y que no, que el técnico del alquiler de la lÃÂnea no iba a venir el viernes. De lo de marcar el número mÃÂstico transcurridas 24 horas, ni hablemos (no saben ni con qué se corresponde).
Me proponen como fechas el 9, 12 y 13 de octubre para luego decirme que el dÃÂa final lo elige BT (resulta que es un técnico de BT Openreach el que tiene que venir) a través de un carta.
El dÃÂa 6 de octubre la lÃÂnea de teléfono empieza a funcionar espontáneamente. Me doy cuenta porque la pantalla del terminal ha cambiado. Pruebo el teléfono y funciona. Puedo hacer y recibir llamadas desde él, incluso internacionales (tenÃÂa contratado el paquete internacional por el cual puedo llamar a unos veinticinco paÃÂses por sólo 5 libras más al mes).
El dÃÂa 12 de octubre me queda claro que no va llegar ninguna carta ese dÃÂa ni el siguiente para una visita el propio 13 de octubre, por lo que llamo a Sky otra vez (en esta ocasión, desde el fijo, porque me estoy dejando un dineral llamando a Sky con el móvil; sólo la teleoperadora del primer dÃÂa tuvo la consideración de llamarme ella). Ahora ya no me hablan de cartas, sino de llamadas de Openreach para concretar un dÃÂa.
Se supone que el retraso del técnico de Openreach es que deben pasar dos semanas con la televisión funcionando antes de mandar al siguiente técnico. Pero las dos semanas se cumplÃÂan al dÃÂa siguiente y el amigo técnico todavÃÂa no habÃÂa dicho esta boca es mÃÂa.
En una de mis gloriosas llamadas a Sky, ya no recuerdo cuándo, me dice que deje de usar mi lÃÂnea. Casi me amenazan con que iba a venir el Coco a comerme. Las llamadas que hice durante ese tiempo no me las han cobrado y espero que no lo hagan. Supongo que se las habrán comido los de BT, puesto que la lÃÂnea era aún suya durante esos dÃÂas (si me fÃÂo de los de Sky, claro…) y yo no tenÃÂa ningún contrato con BT. Claro que igual BT le pasa un cargo a Sky y por eso la teleoperadora me voceó, quién sabe.
Es en esa misma llamada en la que me dicen que no va venir ningún técnico y que me lo van a solucionar todo desde la central. DÃÂas después me llaman (curiosamente de Sky y no de Openreach) para avisarme de que vendrá un técnico el dÃÂa 20 de octubre. Luego me dicen otra vez que no.
Llegados a este punto, yo estoy seriamente cabreada y planteándome otras alternativas posibles para conseguir Internet de una vez, además de maldades varias contra la compañÃÂa, que me tiene hasta las narices, más que por el retraso, por el caos y el continuo cambio de versiones sobre lo que puede esperar el cliente.
Para mayor pitorreo, me llega una carta de Openreach confirmándome la cita del dÃÂa 20. TodavÃÂa me acuerdo: “An Openreach engineer will install your line on 20/10 from 8am to 12pm. Please call 0844-8222-017 by 16/10 if you can’t make this appointment”.
Vuelta a llamar a Sky para ver qué tienen que contarme. Me confirman que el técnico vendrá. Perfecto. Llega el dÃÂa 20 y, adivinidad qué: no aparece ningún técnico. ¡El que no podÃÂa “make this appointment” era el capullo del técnico!
HabÃÂa estado atenta a todo ruido de motor (no hay tráfico en esta calle) y asomándome a la ventana porque sé que alguna gente es lerda y tiene problemas con los timbres, con llamar a la puerta y esas cosas de mayores. Bien hecho porque, cuando llamo a Sky para pedir explicaciones, su principal argumento es que seguramente no me habÃÂa dado cuenta de que el técnico habÃÂa estado por allÃÂ, pero que seguro, segurÃÂsimo que habÃÂa estado. Y que, con suerte, ni siquiera le habÃÂa hecho falta entrar en mi casa, por eso no llamó al timbre (¿tenÃÂa miedito o qué? ¿no podÃÂa decirme “tenÃÂamos una cita, aquàestoy, pero no va a hacer falta que suba”?).
No intento convencer a la tÃÂa de que me consta que ningún técnico se ha pasado por aquÃÂ, puesto que tengo controlados hasta el último zorro y gato que pasan por mi calle, ya que no tiene movimiento alguno y encima es muy corta. Sé que no la voy a sacar de su obstinación y yo lo único que quiero es una vÃÂa rápida a Internet. Le recuerdo, eso sÃÂ, que yo el 11 de septiembre pagué religiosamente por la visita de no uno sino dos técnicos.
Del 21 al 23 me toca volver a España. Creo que fue el dÃÂa 24 cuando conseguàel permiso de sus Majestades de Sky para usar mi lÃÂnea de teléfono para hacer llamadas. El 25 me dicen que mi router llegará entre los próximos 5/15 dÃÂas. ¡15 dÃÂas! ¿Es que me lo van a traer de Tuvalu? Al menos, podrÃÂan haber puesto como excusa que, con la suerte que me caracteriza, justo la semana siguiente coincide la huelga de Royal Mail.
Lo bonito es que me han dicho que tengo que esperar al DÃÂa de la Activación. Lo escribo asàporque parece más importante que el DÃÂa de la Ascensión de la Virgen. Resulta que si me llega el router antes del DÃÂa de la Activación, no puedo conectarlo. ¡Que ni se me ocurra! ¡PodrÃÂa provocar una hecatombe nuclear o algo peor!
En cualquier caso, no tuve la oportunidad de hacer la prueba…
Varias llamadas y una carta me confirman que mi DÃÂa de la Activación es el 3 de noviembre y que, por supuesto, para esa fecha ya tendré mi router en casa. Pero a estas alturas ya sabemos cómo de fiables son las confirmaciones de Sky.
Pongo un cartel en la puerta de casa que reza “Estoy en casa. Por favor, llame al timbre (el de más abajo)”, no vaya a ser que el señor cartero decida que el paquete no cabe por la boca del buzón o que dude de a qué timbre llamar y le dé vergüencita probar (como al técnico de Openreach que supuestamente vino) y decida llevárselo y que me toque esperar 48 horas para ir a recogerlo, arriesgándome, oh Virgen de los Peligros, a que me lo pierdan tal como esa misma semana vi que habÃÂan extraviado los paquetes de casi toda la gente que estaba haciendo cola delante de màen el post office cuando fui a recoger mis libros de Waterstone’s (casi lloré cuando vi que tenÃÂan un paquete para mày que era realmente mi paquete, porque también vi cómo entregaban paquetes a personas que no eran los destinatarios y cómo afortunadamente estas personas volvÃÂan para devolverlos).
Sólo me falta ponerle un té y pastitas al señor cartero.
Por supuesto, para esa fecha todavÃÂa no tengo mi router (quizás porque no puse las pastitas en la puerta) y al dÃÂa siguiente me despierto con una llamada telefónica. Es mi contestador. De las siete llamadas almacenadas, una es de Sky de esa misma mañana. Un programa de voz femenino me comunica que mi broadband ha sido activada el 4 de noviembre de 2009 del Año de Nuestro Señor.
Llamo, un poco furibunda, a Sky: no es ya que el sacrosanto e inaplazable DÃÂa de la Activación haya sido pospuesto un dÃÂa sin previo aviso, sino que mi router sigue sin haber llegado pese a que me habÃÂan asegurado incluso por carta que estarÃÂa aquàantes de tan señalado dÃÂa. Que no se les ocurra cobrarme Internet desde hoy y, mucho menos, desde ayer.
Os reto a averiguar la respuesta que me da el teleoperador sobre el reparto del router…
Solución:
- Su router ya ha sido entregado.
- ¿Ah, s� Pues aquàno ha sido.
- Quizás al vecino…
- El vecino tampoco lo tiene y, en todo caso, no tiene autorización para recoger nada mÃÂo.
- De acuerdo, se lo enviaremos otra vez. En cuanto le llegue, unos cinco dÃÂas a partir de hoy, llámenos por teléfono para que le empiecen a facturar desde ese dÃÂa y no antes.
A los tres dÃÂas, el sábado por la mañana, me despierto a las ocho y media sin despertador ni nada. A la hora o asÃÂ, oigo un ruido en la puerta, escaleras abajo. Es un ruido parecido al que hacen cada vez que me llega correo. Me asomo y… tengo correo. Bajo y veo que es una carta de Sky, pero es genérica, va dirigida al residente y no a mÃÂ, me ofrecen sus grandÃÂsimos servicios que yo ya conozco.
A través del cristal, veo que un tipo con pinta de cartero está de pie mirando la puerta del vecino. Yo abro para preguntarle por mi router, total, qué puedo perder. Tiene un paquete en sus manos, miro el paquete, el cartero me mira a mÃÂ, y me da el paquete. No sé si tiene claro que es para mÃÂ, yo le doy las gracias y le digo que lo estaba esperando, para que su conciencia de cartero indeciso se quede tranquila. SonrÃÂe y se va. ¿Una pastita, señor cartero?
En ese momento, me doy cuenta de que olvidé poner el cartel la noche anterior y de que el ruido que oàdesde arriba eran dos aldabonazos. Aquàhabrá timbres, pero nada como los métodos del siglo XIX. Pero ya me da igual todo porque tengo mi tesssoro. Lo conecto y todo va estupendamente, salvo que es imposible cambiar el SSID (sin que se vaya todo a la mierda, quiero decir) por uno menos aburrido.
Los del Departamento Técnico de Sky me dicen, no sin cierto bochorno y tras hora y media al teléfono, que no saben qué es lo que está mal y que lo deje estar.
No importa, ya tengo Internet, ya soy una persona.
Creo que la que acabáis de leer es una excusa buenÃÂsima para no haber escrito en todo este tiempo. ¡Y además es cierta!
Y como para quejarse con mi regreso, que ésta ha sido de lejos mi entrada más larga. Si es que las quejas se escriben solas. A ver si otro dÃÂa hablo de mào de cosas más interesantes.
Escuchando: Bella’s Lullaby. Tengo en bucle la versión orquestal y la de piano.
Adendo: el contrato de permanencia es de un año y empieza a contar desde el momento en que ellos deciden (o consiguen, según se mire) darme el servicio, con lo cual no va a coincidir de ningún modo con el contrato del piso, hay dos meses de desfase. Aparte de un mes de desfase con otros servicios suyos. AlegrÃÂa.
Escuchando: la lista de canciones de la antigua Kiss FM (ahora sonando “Baby Jane” de Rod Stewart).
Entradas relacionadas:
- En la oficina del NIN En la entrada anterior no comenté que, ese mismo dÃÂa por la mañana, habÃÂa hecho una visita al Job Centre para conseguir el NIN (el equivalente al número de...
- Mis primeros pounds (II) El precio del transporte en Londres es prohibitivo y esta semana no me compensaba cogerme una Travelcard (que funciona como el Abono Transporte de Madrid: por un precio cerrado,...
- En un banco inglés Como las cosas me iban saliendo tan bien, el otro dÃÂa fui al Barclays a abrirme una cuenta, sabiendo que en UK no es una tarea precisamente fácil. Mi...
- Huelga de British Airways En su dÃÂa, twitteé que habÃÂa reservado la vuelta antes que la ida para estas vacaciones (lo llamo “vacaciones” por ponerle un nombre, pero en mi concepto de vacaciones deberÃÂas...
- Temporal en Gatwick Ayer llegué a casa a las diez y media de la noche a través de un camino de nieve, mala señal si tenÃÂa que estar volando nueve horas después....










Miércoles, 13:26, 11/11/09
CalÃÂtoe.:. ha comentado:
Pues me la he tragado enterita. Yo tuve experiencias similares en el extranjero (y en España), pero en cuanto empiezan a dar problemas, llamo para decir que cancelo el servicio. Entonces sàque se aplican…
Para que luego digan de España…
Miércoles, 13:49, 11/11/09
Dhaunae ha comentado:
Yo es que me veÃÂa cancelando el servicio y quedándome en el limbo de Internet y sin alguno de los otros servicios que habÃÂa ido consiguiendo. ¡Qué horror!
Ahora sólo queda esperar al 28, a ver si realmente me facturan bien. Hasta el momento, no tengo quejas de su departamento de administración. Veremos…
Jueves, 00:15, 12/11/09
New Yorker ha comentado:
Las quejas se escriben solas, por eso escribo yo lo tochazos que escribo. Después de probar que la conexión del chino no me llega a mi habitación y de saber que está teniendo problemas podrÃÂa haber intentado contratar Internet hace un par de semanas y no lo he hecho ¿por qué? Porque estoy total y absolutamente seguro de que me meteré en un fregado como el tuyo, lo sé y prefiero estar en esta situación precaria de puta mierda a que me lÃÂen más la vida con gilipolleces y más en puto francés. Creo que ya te dije que no tendré fijo, me niego a contratar un servicio que por debajo tiene que pedirle a France Telecom que me abra una linea y blablabala, la complejidad del sistema es tal que fallará sào sàen algún punto y dada la inutilidad congénita de los que organizan y ponen en práctica el sistema, es que no…asàque optaré por una opción mÃÂstica que he visto anunciada en la que no tienes “ni que abrir linea telefónica, ni que tener un router”…me he leÃÂdo entero el documento de la empresa con los servicios, condiciones, etc…y sigo teniendo miedo. Y el dÃÂa que llame, tendré Internet de “aquàa 15 dÃÂas”. Si es que es el horror, yo no sé cómo este puto mundo puede seguir funcionando si va con jodidas ruedas cuadradas. Sufro leyéndote y te comprendo.
Y felicidades, ahora a disfrutar y a vivir como una persona de la puta sociedad de mierda de la información.
Jueves, 03:25, 12/11/09
calvanki ha comentado:
Y no te habrÃÂa sido mejor un pen de esos de prepago?
Eso es para echar un poquito por tierra lo de la excusa de no escribir.
Por lo de tener internet… a ver si te consigues bajar moon porque el David (mi bajador oficial) no quiere.
Jueves, 03:53, 12/11/09
Dhaunae ha comentado:
Es una opción que barajé, pero bastante tenÃÂa con lidiar con una compañÃÂa como para involucrarme (y, posiblemente, tener que pelear) con otra.
Con “Moon”, ¿te refieres a la peli de ci-fi que ha salido este año? Yo me la compraré en cuanto salga en DVD, porque me encantó.
¿Por qué no quiere bajarse “Moon”? Yo es que ni siquiera tengo instalado ningún programa de descargas, para que te hagas una idea de mis polÃÂticas personales al respecto.
Jueves, 13:51, 12/11/09
Héctor ha comentado:
Yo sintiéndolo mucho, pero es leerlo y sólo puedo pensar que deberÃÂas escribir un libro humorÃÂstico sobre tus experiencias en Londres, que creo que te darÃÂa bastante de sÃÂ.
A nosotros en el piso (sàen Madrid, Spain) nos lo pusieron antes del tiempo estimado y sin ningún problema raro, y mira que me sorprendió.
Bueno ahora al menos te podremos leer más a menudo.
Viernes, 01:25, 13/11/09
Drazzic ha comentado:
Deduzco de tu entrada tres cosas:
1. Te has vuelto religiosa (habrÃÂa dado una explicación más larga, pero después de escribirla me ha salido un mensaje de Error: introduzca su correo electrónico, y se ha ido todo a tomar por saco)
2. Echas en falta el método tercermundista español de “darse de baja del servicio”
3. ¿¿¿¿Kiss FM????
Viernes, 16:49, 13/11/09
calvanki ha comentado:
jajajaj, sobre ese tema si quieres un dÃÂa discutimos.
Viernes, 17:23, 13/11/09
tyler ha comentado:
O sea que al final en todos lados es igual. Todos por aquà(España), se quejan del terrible servicio de las operadoras y del trato al cliente pero está claro que es un mal extendido por todos lados.
Tanto se habla de las nuevas tecnologÃÂas y no hemos ni solucionado algo tan básico como el fácil acceso a los servicios. Eso unido al ataque masivo de spam telefónico que estamos sufriendo. Por lo menos en mi caso roza ya el surrealismo.
Sábado, 02:22, 14/11/09
Dhaunae ha comentado:
Perdonad que no haya aprobado vuestros comentarios antes, que no los haya respondido antes y que tenga una entrada pendiente de publicar (que espero que caiga esta noche), pero los que me seguÃÂs en Twitter sabéis que es porque he tenido ciertos problemas mÃÂsticos de conexión con mis propios servidores.
@Héctor Yo también creo que darÃÂa bastante de sÃÂ. Está bien saber que tendrÃÂa en ti a un posible comprador.
@Drazzic
1. No soy religiosa, pero yo dirÃÂa que aunque soy agnóstica, me considero bastante espiritual.
2. No sé si lo dices irónicamente o no. Lo cierto es que lo de “darse de baja del servicio” tampoco me funcionó nunca en España, más bien al contrario.
3. Kiss FM molaba antes de que la reenfocaran hacia música española mala (que la hay buena, pero ésa no la ponen, pierde cuidado).
@Calvanki Pues sàque me interesarÃÂa debatir ese tema, sÃÂ.
@Tyler No tengo claro hasta qué punto esto lo ocasiona la mala suerte que me caracteriza en las gestiones en general en cualquier paÃÂs o si de verdad aquàson tan negados como en España.
Al menos, aquà10Mb son 10 libras al mes, más otros 11,50 libras por el el alquiler de la lÃÂnea. Y el precio se queda asÃÂ, no sube más como pasa mágicamente en España con muchas compañÃÂas.
Luego, por sólo 5 libras más al mes puedo hablar con casi todos los paÃÂses de Europa más EEUU (móviles incluidos) y Canadá (móviles incluidos) todo lo que quiera. A este respecto, España también está muy atrasada (que siguen vendiendo las llamadas nacionales gratis como si fuera la panacea, por favor).
Estoy completamente de acuerdo contigo en que difÃÂcil lo tiene la gente para conocer y aprovechar las nuevas tecnologÃÂas con este gran problema todavÃÂa por solucionar. Tener conexión a Internet puede ser una odisea todavÃÂa en Occidente y eso me parece una vergüenza para los gobiernos.
Lo del spam telefónico imagino que lo dices por lo que puse en Twitter hoy. Pues sÃÂ, yo es que ya ni me levanto cuando suena el teléfono, no te digo más (a no ser que esté ya hasta los mismÃÂsimos y coja la llamada para decirles que de qué van).
Sábado, 05:32, 14/11/09
calvanki ha comentado:
Algún dÃÂa, algún dÃÂa, tendremos un duelo.
Domingo, 23:55, 15/11/09
tyler ha comentado:
Joer pues si que hay diferencia en los servicios que dan.
A lo del spam telefónico me refiero a lo que está pasando en España o por lo menos a mÃÂ, donde me llaman una media de 4 operadoras dÃÂa tras dÃÂa para tostarme con que me cambie a ellos. Lo peor de todo es que incluso me llama con la que estoy contratado por lo que de duduzco sin ser muy listo que llaman al azar a todos los teléfonos existentes.
Lunes, 22:59, 16/11/09
Dhaunae ha comentado:
SÃÂ, yo cuando estaba allÃÂ, lo mismo. Y también me llamaba mi propia compañÃÂa para ofrecerme sus servicios.
Aquàme llaman más desde empresas de usura y tal, y se resisten a quitarme de sus bases de datos.