Llegada a Londres

Martes, Marzo 31, 2009 2:45
Archivado en la categoría Eventos, Personal

Entre que soy lo peor y lo liada que he estado estas últimas semanas (lo que incluye también los últimos días), no terminé de hacer la maleta hasta media hora antes de tener que salir hacia el aeropuerto. Como había huelga de metro y sólo daban un 50% de los servicio, no me arriesgué a comprobar por mí misma cuánto retraso me supondría eso y cogí un taxi.

El taxista bajó el volumen de Máxima FM en cuanto subí, muy majo él, pero le dije que no hacía falta. Contrariamente a lo que os tengo acostumbrados, no tengo nada negativo que decir. De hecho, aproximadamente un 60% de los taxistas con los que coincido son normales (otra cosa es que intenten dar rodeos, pero eso entra dentro de la “normalidad”).

Sólo una vez me habían obligado a quitarme los zapatos en la zona de seguridad. Pues esta vez, también. Resulta que es obligatorio descalzarse antes de cruzar el arco detector siempre que se llevan botas o tacones, y si llevas botas de tacón como yo, para qué decir más. El caso es que yo siempre llevo tacones cuando viajo. Seguramente, la normativa llevaba ahí tiempo, pero no la estaban cumpliendo. Y nunca me habían dado unos patuquitos de plástico hasta hoy. Ahora ya sé que los puedo pedir para no limpiar el suelo con mis pies.

Cuando llegué a mi puerta de embarque, había unos cuarenta niños españoles y tres monitores, profesores o lo que fueran, el líder de los cuales les hablaba en inglés. Pensé que era una suerte que el colegio los llevara a Londres tan pequeños (tendrían unos diez años). No reconocí ninguna organización en sus mochilas y gorras clónicas.

Se me ocurrió que iba a viajar en el típico avión que sale en las noticias por haberse estrellado llevándose consigo la vida de cuarenta retoños.

Los niños eran divertidos (aparte de comportarse todo lo bien que podían). En el despegue gritaron desde su ubicación en la cola como si estuvieran en una montaña rusa, mientras se oían los siseos de sus cuidadores. Los viejecillos ingleses que me rodeaban, tan rancios como parecían, sonrieron todos y algunos miraron hacia atrás.

Recordé los veranos en los que me iba a Hastings mientras miraba el paisaje por la ventanilla. Cuando sobrevolábamos la costa sur de Inglaterra me fijé en si, tal vez, no lo estaríamos sobrevolando, pero ninguno de los piers que se veían desde el aire me resultó familiar.

Los chiquillos intentaron ahogar sus grititos de emoción durante las maniobras de aproximación y aplaudieron sonoramente al final de aterrizaje, lo cual provocó más sonrisas entre los pasajeros adultos que estaban a mi alrededor. La verdad es que era como para estar contentos, habíamos llegado diez minutos a Gatwick antes de lo previsto. Lástima que los equipajes se retrasaron.

Cogí el tren que me llevaba desde mi terminal hasta la de Gatwick South. Por supuesto, tuve que esperar al siguiente, porque la puerta se me cerró en las narices. La otra chica tan suertuda como yo se consolaba con no haber sido la única desgraciada. Desde Gatwick South, cogí el Gatwick Express a Victoria Station. Hay otras opciones más baratas, pero éste no hace paradas y sólo tarda media hora. Por cierto, que no vi ninguna diferencia entre primera clase y la clase exprés (la mía).

Desde Victoria, sólo dos paradas de metro hasta el hotel, en Bloomsbury, que es mi zona favorita de Londres junto con el Soho y Covent Garden. Algunos tramos más de escaleras mecánicas no habrían estado mal. Pero, bueno, ya sabía lo que tocaba cuando elegí ese trayecto.

Una vez en el hotel, la recepcionista (que resulta ser española) me comunica que estoy de suerte y que me han concedido una habitación mejor por el mismo precio, una “superior room”. Es mejor en función de lo que más valore cada uno: es más grande, pero es menos moderna. Sin embargo, no tengo el día quejica y, aunque se me pasa por la cabeza reclamar lo que es mío, miro lo positivo, y es que voy a tener espacio para todos mis trastos por una vez.

Lo único que he hecho esta tarde después de registrarme en el hotel es deshacer la maleta, dar un pequeño paseo, avituallarme en un Sainsburys aprovechando que cerraba bastante tarde y pensar en lo que voy a hacer mañana.

Escuchando: Caribbean Blue – Enya.

http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/digg_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/delicious_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/blogmarks_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/technorati_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/google_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/myspace_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/facebook_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/twitter_48.png http://www.inthenameofgoth.com/wp-content/plugins/sociofluid/images/meneame_48.png

Entradas relacionadas:

  1. Finde de cumpleaños Cuando escribí sobre la muerte de Sawyer, las visitas se duplicaron. Como eso no se podía mantener sin ni siquiera escribir, al mirar hoy las estadísticas del blog, he...
  2. Como el clima inglés Han cancelado la actuación que iba a tener lugar hoy en el colegio. La niña mayor iba a cantar porque una de sus profesoras se va. Una de las...
  3. Depeche Mode en el O2 Arena Una de las cosas que me permitió no morirme del asco durante el par de meses que estuve viviendo en South Woodford es el hecho de que a pocas...
  4. Fotos de la Race For Life 2010 Esto no va a ser una crónica de la Race For Life 2010 porque no estoy en condiciones. El motivo de esta entrada es mi promesa de colgar una...
  5. Quedada foreril Hacía mucho tiempo que no iba a una quedada foreril. Ha estado muy bien, me gustan estas cosas. He conocido en persona a una de las últimas incorporaciones, he...

Puedes dejar una respuesta o hacer un trackback desde tu web.

3 comentarios a “Llegada a Londres”

  1. Martes, 07:53, 31/03/09

    Mancini ha comentado:

    PR: 1

    Pues a mí resulta que me pitaron las botas, y el tío me dijo “da iguaaaaal, pasa!!!” (dramatización, puede que no ocurriese tal cual).

  2. Martes, 14:58, 31/03/09

    New Yorker ha comentado:

    PR: 6

    No tiene nada que ver pero estoy viendo El Juego de Ripley y suena también The Host Of Seraphim, digo también porque antes la había escuchado al final de la película La Niebla. En esa no me gustó mucho que lo hicieran aunque la película sí, en ésta me gusta más cómo y por qué la han puesto.

    ¿A quién más le iba a contar yo estas cosas? Pues a nadie, así que te aguantas :P

  3. Miércoles, 14:16, 01/04/09

    Dhaunae ha comentado:

    PR: 9

    @Mancini Me parto contigo. XD
    @New Yorker No me molesta tanto que me cuentes estas cosas en una entrada que no tiene nada que ver con el tema. Tendré que ver El Juego De Ripley para opinar. A mí sí me gustó cómo quedaba la canción en La Niebla.

¿Quieres comentar la entrada?

[Si quieres tener un avatar no generado aleatoriamente, entra en gravatar.com.]