El temblor
Jueves, Enero 8, 2009 13:19“Se dio cuenta de que estaba temblando cuando levantó su mano y la vio oscilar de forma perceptible e incontrolada. Obligó a su subconsciente a bucear hacia las profundidades de una paz interior que habÃa logrado tiempo atrás, pero que en ese instante se encontraba replegada en una parte distante de su mente. La mano dejó de temblar y, con ella, el resto del cuerpo.
(…)
Un zumbido apagado la despertó con hora y media de retraso. Leyó el display y se sintió reconfortada. No tenÃa intención de responder inmediatamente. Ya no tenÃa mucho sentido hacerlo y estaba demasiado cansada.
— No puede ser ya la hora—, se dijo. Bendijo al inventor del modo snooze y permaneció en la cama. La alarma volvió a sonar. La barrera entre el mundo de la actividad y ella no era el cansancio fÃsico. Estaba exhausta mentalmente. Un tercer aviso hizo que intentara desplegar las alas de sus conexiones neuronales. TenÃa tanto que hacer… Pero no lo consiguió.
Se oÃan pasos a los lados y por encima del cubÃculo. Pasos cortos y rápidos, en su mayorÃa. ContenÃa el aliento. SabÃa que lograrÃa reconectar con el mundo real en cuanto desapareciera ese ruido irregular que, por algún motivo, le embotaba los sentidos.
Lo primero que hizo cuando volvió a adueñarse de su ser fue una soberana estupidez. No se arrepintió de ello. Una cierta sensación de placer la embargaba al saberse tan débil y vulnerable, como si fuera el único medio de experimentar una existencia mortal. No tenÃa la certeza de haber perdido toda oportunidad pero, aun asÃ, justificaba de este modo lo reprobable de sus actos en los últimos meses. Quizás fueran acciones necesarias para no perder la posibilidad de aspirar a lo que de verdad querÃa.
Lo que de verdad querÃa…
Las últimas páginas de aquel libro contenÃan una carga emocional que ella no esperaba. Se iba desmoronando paulatinamente, al sentirse identificada con algunos fragmentos de personalidad. Se trataba de algo más que de mera empatÃa con los personajes y las situaciones. Se dejó ir al final de la última lÃnea, las lágrimas resbalando por sus sienes. Una indolente holoproyección, procedente de su terminal móvil, la informó de que habÃa nuevos productos rebajados.
— ¿Hola? Sólo querÃa hablar un momento contigo. No tengas prisa por venir.
— ¿Sólo era eso?
— SÃ. No quiero entretenerte. Si tienes cosas que hacer…
— No te preocupes, tengo cinco minutos. ¿Cómo estás?
— …
— ¿Hola?
— Hola.
— ¿Cómo estás?
— Mal. —dijo con voz grave mientras intentaba no sollozar.
— ¿Por qué? —la voz era inquisitiva pero cordial.
Tragó saliva.— Luego te cuento, ¿vale?Â
Notó sus fibras musculares adormecidas. Llevó su vista en dirección al pequeño aparador. Necesitaba sus drogas: reanimadores del sistema nervioso central, reequilibradores hormonales, entre otras sustancias, y un pequeño premio. Se inyectó y se sintió mejor al instante. HabÃa una fuerte componente psicológico, pero esas drogas eran realmente potentes. A estas alturas, a ella no le habrÃa hecho efecto un mero placebo.”
No hay entradas relacionadas.










Viernes, 13:48, 09/01/09
Estany ha comentado:
Veo que vuelves a la ciencia ficción pasito a pasito…
Bueno, esto es para que veas que tu spam surtió efecto y que ya sabes que te leo y todas esas cosas. Cuidate meloncillo nevado.
Viernes, 18:52, 09/01/09
Dhaunae ha comentado:
¿Me llamas “meloncillo nevado” y esperas que apruebe tu comentario sin dudarlo ni un momento? En fin…
Sábado, 05:20, 10/01/09
Yimy ha comentado:
No te enfades con Estany , te dijo algo bonito , si te llamara Buey decrepito , pues entenderia que no te gustara .
Sábado, 11:24, 10/01/09
Estany ha comentado:
Pues no sé ¿quizá hallas un significado crÃptico en mis palabras que merece censura? ¿”meloncillo” chirrÃa con tu reputación goth? ¿tienen cinco patas los gatos aquÃ? xD
Sábado, 16:18, 10/01/09
Dhaunae ha comentado:
Mi reputación goth, dice. Soy de un imprescindible en “la escena” que no veas. XD Si lo último que me gritaron por la calle fue “¡modernaaa!”, que te cuente New Yorker.
Sábado, 18:04, 10/01/09
New Yorker ha comentado:
A veces lo recuerdo y me rÃo solo por la calle. Seré un poco cabrón.
–
La ciencia-ficción siempre ha sido un buen disfraz para todo tipo de historias.
¿Estás leyendo algún libro estos dÃas? Me refiero a lecturas ociosas y no obligatorias.
Sábado, 19:54, 10/01/09
Dhaunae ha comentado:
Bueno, aparte de ser un cabroncete y un rancio, en el fondo eres majo.
¿No te pasas nunca por la sección “Sobre mÔ? Anda que te intereso mucho, ¿eh?
Acabo de terminar Neuromante (el libro que popularizó el término “ciberespacio”) y empezaré en breve con el siguiente libro de la TrilogÃa del Sprawl. Ahora mismo, estoy releyendo Drácula (que me regalaron hace poco una edición guay) y también mi libro de Introducción a la FilosofÃa de 3º de BUP, ya ves qué cosas.
Sábado, 21:39, 10/01/09
Estany ha comentado:
¿Moderna? ¿rollo Alaska? xD
“Neuromante” es un libro cojonudo. Si me lo permitÃs os recomiendo la en parte “cienciaficcionosa” lectura de la saga de Geralt de Rivia que se puede conseguir facilmente en intenne (al menos para valorar antes de comprar, a no ser que os guste eso de dejarse los ojos) y la verdad es que me tiene semiadicto.
Bueno, yendo a lo importante, que espero que tus relatos sean más habituales y te seguiré leyendo, meloncillo scenegirl (me lo has puesto en bandeja xD)
Domingo, 01:16, 11/01/09
New Yorker ha comentado:
En esas secciones de arriba he entrado dos veces y ya me parece muchÃsimo. No sabÃa que las ibas a actulizar regularmente.
Martes, 19:00, 13/01/09
Dhaunae ha comentado:
Sólo una persona me ha comentado, y por privado (¡que no cobro por comentar aquÃ!), que este texto le parece una amalgama de fragmentos inconexos entre sÃ, y es lo que son realmente. Asà que muy bien por esa persona, por su capacidad de análisis y por haber prestado tanta atención.
No he puesto más puntos suspensivos entre paréntesis, representando que falta texto entremedias, porque quedaba horrible y, total, la falta de coherencia podrÃa pasar desapercibida, como asà ha sido finalmente.
@ Estany No sé si darte las gracias por la recomendación o picarme por lo que has puesto más abajo.
@ New Yorker A veces es como si no me conocieras.