Adiós 2010
Sábado, 16:15, 01/01/11[Efectivamente, esto debería haber salido publicado ayer por la noche, pero me faltaba un párrafo.]
El otro día fui a parar por casualidad en mi última entrada del año pasado. Se me había olvidado que la había escrito. Me gustó la idea de este meme (aunque hay varias preguntas que cambiaría) en el que se habla de los momentos cumbre del año que se va en diversos aspectos y me gustaría reproducirla para 2010, aunque no estoy precisamente inspirada para realizar introspecciones…
Por eso me voy a centrar en uno de mis personajes de rol: Eileen Deveraux. Sí, es un vampiro. Y es ella quien va a contar cuáles han sido los momentos más destacados del año 2010.
Lo más emocionante: recibir una misteriosa nota que resultó proceder de la prominente Didaskalos del Guild of Plutus. Dicha misiva sólo incluía un número de recogida y la dirección de un conocido almacén de mercancías. Envié a Monique para seguir, durante el día, la pista de tan intrigante mensaje. El resultado de las investigaciones desvelaba las intenciones de la muy notable Roxanne L’Etoile: había decidido nombrarme nada menos que su Syndyskos. Qué gran honor convertirse en la única consejera de la dirigente mundial del Gremio de los Mecenas.
Lo más emotivo: abandonar mon aimé Paris tras más de cien años de residencia estable en la Cité de la Lumière para trasladarme a Londres. La pequeña mansión de The Bromptons en South Kensington se había convertido en mi nuevo hogar.
Lo más doloroso: que la Tate Britain no me concediera el préstamo de cierta obra para incorporarla a la exposición “Grandes Gobernantes de Inglaterra” con la que completar la decoración el Salon Des Merveilles durante el Grand Gathering que organizamos mon ciel Viktor y yo. Sé que nadie notó esa ausencia, pero ni siquiera las alabanzas de nuestros invitados lograron disipar ni un ápice mi frustración durante la fête.
Lo más sorprendente: lo más inesperado fue, sin duda, el giro de los acontecimientos que apartó de la política al Antiguo que debería haber ocupado el puesto de Primogénito de Londres y que llevó a que yo me alzara con tan relevante posición. En realidad, yo aspiraba a convertirme en la Guardiana del Elíseo. Sin embargo, creo que este cargo enorgullece más a mi familia, y yo estoy satisfecha de demostrar la grandeza de la Casa De Corazón.
Lo más divertido: la fiesta de inauguración de la Fundación Mortlake en The Bromptons. Fue una velada espectacular. Y no puedo dejar de mencionar que al día siguiente la prensa fue encantadora calificándome como una belleza trés éblouissante.
Lo más triste: que haya transcurrido un año más sin haber encontrado a Alain Chevalier, mi Sire, desaparecido durante la ocupación nazi.
Lo más gracioso: los mordaces comentarios de Alan Cassady hacia Rosas de mucho ego y baja ralea. Tiene una gran facilidad para ayudarlos a ponerse en evidencia ante todos los Toreador.
Lo más preocupante: no haber sido capaz de encontrar la pista de Pasia Lacy Jones en Estados Unidos o el actual paradero de Thomas Randall Milliner. Creo que voy a tener que cambiar de agencia de detectives…
Lo más feliz: el encuentro inesperado con varios de los insignes miembros de mi familia, descendientes del eminente Rafael de Corazón, en Baton Rouge.
Lo más coñazo: algunas de las reuniones con los vástagos de la Corte de Londres. Adolecen de una total falta de glamour. A veces he llegado a pensar que no es un lugar apropiado para mí, otras veces resuelvo transformar la Corte con mis dotes naturales… Pero todavía no he decidido si se lo merecen.
Lo más extraño: mon dieu! Es evidente que la noche en la que una cabeza cortada se precipitó desde lo alto del Hotel Mayfair hasta el suelo mientras despotricaba en francés, los espejos estallaban de forma idéntica en siete fragmentos sin razón aparente y un gato negro sobrevivía a una caída que debía suponer una muerte segura supera cualquier otro momento del año.
Lo más inteligente: la decisión de la Harpía Real Pietra Pieterzoon de enmendar la ofensa hacia la muy noble Casa De Corazón al olvidar mencionarnos en el Informe Real. Drôle outrage! Ahora, pese a que su estatus es muy superior al mío, me debe un pequeño favor que ya veremos en qué invertiré.
Lo más curioso: el hecho de haber tenido la oportunidad de asistir al Simposio Internacional de Príncipes. Una ancilla como yo que en el aquel momento ni siquiera era Primogénita no tenía derecho a la palabra entre tan ilustre asistente. Sin embargo, considero que la reunión fue altamente… instructiva.
Hasta aquí llega mi rallada friki de hoy.
Escuchando: el programa de Jose Mota y “El secreto de Thomas Crown”.









